El "canalla" derrotó a San Lorenzo de Almagro con gol de Copetti en el segundo de los cuatro minutos de descuento.
Luego de la peor semana en los últimos veinte años, nuevamente vimos al San Lorenzo de Russo carente de variantes en ofensiva, con los mismos nombres de siempre, y lo más importante, sin una idea clara de juego. De tal manera, que perdió en un 90% las chances de terminar tercero en su zona. A una fecha del final de la ronda clasificatoria, el rival en octavos sería Racing. Y depende de los resultados de la próxima y última fecha, no habría que descartar a Tigre, Barracas Central, Independiente de Mendoza y Estudiantes de la Plata.
En cuanto al encuentro en sí, se siguió padeciendo lo de partidos anteriores. Un número nueve que no participa. No asiste ni concreta. Un mediocampo que en vez de anticipar y cortar, pierde las marcas y solo acompaña los movimientos del rival de turno. Una dupla de zagueros centrales que a pesar de ( a mi criterio ) ser la mejor de nuestro fútbol, sufre las consecuencias de la " capa de ozono" que hay en la mitad de la cancha, y además la todavía mezcla de fragilidad e inocencia que aportan en la marca tanto Herrera como Baez. En definitiva, el primer tiempo careció de emociones. Para resaltar solamente un pase de Tripicchio con un taco en el aire para que Quintana salve a su equipo cuando se venía una volea de Vombergar. Y por el lado de Rosario Central un remate de Lovera que Gill despejó magistralmente al córner. Nada más.
En el segundo tiempo el visitante justificó el triunfo porque fue el único que llevó peligro real al arco adversario. Y cuando quien suscribe rogaba que termine el duelo, centro de Malcorra que aprovechaba Copetti quien anticipaba a Hernández y decretaba el triunfo definitivo de Rosario Central. Una victoria construida con mucha paciencia, sabiendo que el medio de San Lorenzo era un lugar de paso y se evitaba el peaje. Y cuando no cobras el peaje lo mas posible es que si no estás atento se "chupe" un vehículo. Bueno, ese vehículo en la tarde del sábado se llamó Enzo Copetti.
Con muchos juveniles en el banco, San Lorenzo vió pasar la oportunidad de salir tercero en su zona y entrar a la llave menos complicada.












Cruzando Av. Varela, San Lorenzo empató sin goles frente a Deportivo Riestra.



