Cruzando Av. Varela, San Lorenzo empató sin goles frente a Deportivo Riestra.
Se enfrentaban un club cuyo estadio fue sede del primer partido televisado en horario nocturno en la noche del 18 de noviembre de 1951, frente a otro que hoy en día no tiene sistema lumínico.
Ustedes preguntarán a qué viene este comentario. Es simple. Parece que el hecho de haber obtenido un campeonato mundial de Fútbol le da a las autoridades del fútbol argentino llenar la primera categoría de equipos que nadie sabe cómo llegaron a la categoría superior, aunque las pruebas están a la vista. Tampoco se puede explicar cómo se mantienen habiendo cerrado la inscripción de socios. Aunque lo imaginamos.
Y hubo un partido en el que en los más de noventa minutos disputados los jugadores del equipo local se turnaron para hacerle sentir el rigor a su rival bajo la complicidad de uno de los peores árbitros del fútbol argentino, Fernando Espinoza.
En cuanto al trámite del encuentro, quizás San Lorenzo de Almagro ha tenido más méritos de llevarse los tres puntos, sin embargo, su falta de puntería y la tibieza para definir en los últimos metros seguía vigente.
En general, con un 80% de la pelota en su poder y un Muniaín que fué de menor a mayor, la visita tuvo las oportunidades de gol a favor más claras del partido. ¿Por qué al Ciclón le cuesta convertir?.
Porque Muniaín juega lejos del área rival, nadie se le asocia, Vombergar es el Llanero Solitario, los volantes no llegan, etc.
San Lorenzo de Almagro contó con seis situaciones claras de gol (a veces exaspera la tibieza de Reali en las definiciones) mientras que Gill fue un simple espectador.
San Lorenzo de Almagro no sólo depende de sí. Sino también de los resultados que logren Independiente y Rosario Central. Y si dependiera de sí mismo deberá corregir varios puntos. Entre ellos , llegar con más gente al área contraria ya que la mejor defensa es un buen ataque.
Lo positivo de la tarde fue el desempeño al que nos tienen acostumbrados Romaña y Hernández. El lento progreso de Baez. El despliegue de Braida al que Arce le ahogó el grito de gol luego de un excelente remate. Y por último, la actuación de Muniain en la segunda etapa en la que en dos oportunidades dejó solo a Reali. Luego todos sabemos lo que pasó. Se viene Rosario Central. Una prueba de fuego para saber cómo responde el equipo cuando está obligado a ser protagonista.















