El tempranero gol de Brian Romero a los cuatro minutos de comenzado el encuentro fue un balde de agua fría no sólo para los socios y simpatizantes que explotaron el Nuevo Gadómetro sino también para el cuerpo técnico local.
Luego de esta conquista, la visita pudo haber aumentado el tanteador, ya que en los primeros quince minutos Ordoñez y Pizzini se perdieron el segundo gol.
Recién a los veintitrés de juego, San Lorenzo creó la primera situación a favor luego de un centro de Leguizamón que no pudo ser conectado por Reali. Seis minutos más tarde, fue Sosa quien desperdició la oportunidad ya que Marchiori desvió su remate que tenía destino de red. Luego Cuello, quien con un cabezazo de pique al piso exigió al arquero visitante.
San Lorenzo tenía la pelota y las oportunidades, aunque cada réplica de Vélez preocupaba por su rapidez y precisión. Y fué así como en una de las mismas, a los cuarenta y dos minutos y tras disputar un balón con Bouzat, Tripichio se fracturó la clavícula. Increíble, por Copa Argentina Braida y Remedi. Ayer el turno fue del ex- Defensa y Justicia. Todos contra Velez. Romagnoli decidió el ingreso de Bustos. En lo personal, me hubiese decidido por Braida. El Ciclón necesitaba ganar en el medio. Fue como que el Pipí se dio cuenta en el entretiempo y desde el primer minuto del segundo período Braida entró en partido reemplazando a Baez que ya estaba amonestado. Había que ganar en el medio para contar con más chances de empatar el partido.
Ni bien comenzó el segundo período, San Lorenzo salió decidido a todo. Y fue así como Reali exigió a Marchiori cuando solo iban siete segundos de juego. Sin embargo, a los trece minutos, Gómez le ahogó el grito de gol a Mamana y a Pizzini a los catorce. Mientras que Tiago Fernández se llevó el balón por delante al no poder fusilar al arquero local a los quince minutos.
La ilusión era alguna pelota parada. Y de esa manera Bustos estrelló su remate en el travesaño. Un minuto después, a los veintiuno, se produjo el debut de Muniain, quien ingresó en lugar del juvenil Sosa. El vasco aportó movimientos interesantes y solidaridad a un San Lorenzo que se encontraba bastante inconexo.
Y cuando moría el partido, un centro desde la izquierda llegaba al área visitante en la cual Mamana le cometió un clarísimo penal al ingresado Andrés Vombergar (evidente empujón con las dos manos en la espalda del esloveno). Ni Tello, ni Araza en el VAR se percataron de semejante infracción. Si sumamos a esto la tibia y tardía protesta de los jugadores locales, todo quedó igual.
Mi pregunta es la que seguramente se harán todos ustedes. ¿Por qué tanta saña contra San Lorenzo? ¿Por qué fecha tras fecha se lo perjudica?, ¿Por que el VAR actúa cuando la infracción la comete el azulgrana?. Todavía no encuentro explicación alguna.
Si bien los de Villa Luro fueron más prácticos y efectivos, San Lorenzo nunca le encontró la vuelta al partido, pero absolutamente nada amerita el perjuicio arbitral que recibe fecha tras fecha.
Derrota ante el puntero de un torneo que tiene en sus cinco primeros lugares de clasificación a cuatro clubes que lucharon por no descender en el torneo pasado.
















