La pregunta era la siguiente. Se pondrá San Lorenzo el traje de protagonista cuando en las ocho fechas anteriores no lo hizo? La respuesta es NO. Dejó venir a Unión y apostó a la velocidad de Cerutti, la creatividad de Martegani y el oportunismo de Bareiro. Y mal no le fué, ya que en la primera etapa tuvo solamente dos claras llegadas que fueron capitalizadas por Bareiro y Barrios. 100% de efectividad. Unión tenia la pelota preocupando por ambos andariveles y San Lorenzo la efectividad.
El segundo tiempo fue todo de Unión. Polenta descontó luego de que Peralta Bauer, libre de marca, estrellara el balón en el poste. Iban once minutos. Era todo de Unión.
De nada sirvió el ingreso de Braida, Leguizamón, Rosané y Hausch. San Lorenzo regalo la pelota y se aferró a la mínima diferencia a favor.
Bareiro jugó la mayor parte de este periodo en una pierna. Y esto no fue culpa de sus compañeros, de Insúa, del árbitro, ni del VAR. El único culpable es una dirigencia totalmente abocada a destruir el futbol. Prueba de ello es la falta de un delantero para suplantarlo.
Y el justo empate llegó en el quinto minuto de descuento (nadie sabe por qué se adicionaron seis) cuando Castrillón desbordaba por izquierda dejando atrás a Giay, siendo su centro capitalizado por el juvenil Gonzalez quien con un certero golpe de cabeza decretó el agónico empate.
Espero en lo personal que el resto de la semana sirva para corregir los errores que posibilitaron este empate, que con otro tipo de actitud no estaría comentando. Se viene Talleres, una buena oportunidad para cambiar la imagen















