En su visita a Avellaneda San Lorenzo cayó frente a Racing por dos a cero.
San Lorenzo de Almagro volvió a demostrar que cometiendo los mismos errores defensivos que en duelos anteriores, y además, adoleciendo de efectividad en los últimos metros, tiene un noventa por ciento de posibilidades de perder cualquier partido, juegue contra quien juegue.
Podríamos calificar de paupérrima la actuación del once presentado por Ayude. También fue más que preocupante que perdió por dos goles frente a un equipo que no pateó al arco durante los noventa minutos. Y todo gracias a la inexpresividad del once azulgrana quien presentó una formación con varios juveniles quienes no tienen referentes de jerarquía para que todo sea menos difícil.
A todo esto, cuando se iba el primer tiempo y nada hacía prever alguna emoción en los dos arcos, Colombo aprovechó una siesta de la defensa visitante y tras un tiro de esquina ejecutado desde la derecha colocaba la apertura del marcador.
El segundo período fue un calco del primero con el aditamento de la insólita e innecesaria salida de Gill que le servía el segundo gol a Racing, primero en la cosecha de Solari.
En ese momento Racing cerró el partido quedando para comentar solamente un remate de Cuello que dió en el travesaño y los ingresos de Reali y Ladstatter que no aportaron nada sumándose al desconcierto general de un equipo que es la copia autenticada del desorden institucional en el que el club hoy está sometido.















