Al anotar la segunda conquista frente a Tigre en la agonía del encuentro, Alexis Cuello posibilitó que San Lorenzo de Almagro llegue a cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional.
Minuto 88, el Papa. Minuto 88, la edad que tenía Jorge Mario Bergoglio. Minuto 88, explotaba el Nuevo Gasómetro a través de una corajeada de Alexis Cuello quien con un exquisito remate " tres dedos ", infló la red del arco defendido por Zenobio. La única acción de riesgo creada por el local en los segundos cuarenta y cinco minutos.
Lo cierto es que El Ciclón se había puesto en ventaja con un gran gol de Vombergar tras centro de Cerutti y contragolpe iniciado por Hernandez y el despliegue de Braida. San Lorenzo tenia todo controlado. Iba por el segundo. Cuando un despeje del fondo de Tigre ocasionó el desentendimiento entre Tripicchio e Irala, y este último dejaba a su equipo en inferioridad numérica. Mal expulsado por Yael Falcón Perez ya que Elias Baez llegaba al cruce del delantero.
De ahí en más, todo lo que estaba bajo control sucumbió y el resto de la primera etapa tuvo como protagonista a la visita pero tambien a Gill quien respondió con creces los embates del visitante.
Ni bien comenzó el segundo período Fertoli empató para el matador. De ahí en más era esperar a la definicion desde el punto del penal. Tigre era el dueño del encuentro, hasta que promediando el segundo tiempo Reali y Cuello ingresararon por Cerutti y Vombergar. El ex Almagro fue quien desniveló el encuentro de la manera en que detallé al principio de este comentario. Delirio en las tribunas. Delirio dentro del campo de juego.
El premio para un grupo que dejó todo dentro de los casi 100 minutos de juego. Nos espera AAAJ. Será algo no tan sencillo. San Lorenzo de Almagro deberá realizar un partido inteligente. Aldosivi lo hizo y pudo ganar en la paternal. Cuando digo inteligente me refiero a jugarlo a un ritmo cancino y copando el medio juego que es el lugar en el que los de la paternal comienzan a elaborar el peligro para el arco contrario. San Lorenzo ya está en cuartos. Y quien te quita la ilusión.















