Anoche, luego de presenciar el choque entre A.A.A.J y San Lorenzo de Almagro me invadió una sensación de impotencia extremadamente difícil de explicar. Tal es así, tan fuerte fue lo visto en horas de la noche que tuve un sueño rápidamente transformado en pesadilla. Quien suscribe estaba en las costas de España y un conjunto muy numeroso de cangrejos lo quería atacar. Pero hubo algo que me llamó poderosamente la atención. Sólo dos caminaban hacia adelante. Uno era de color negro y el otro era rubio y con barba y bigotes. Al mismo tiempo , alguien que estaba conmigo me dijo que podían suceder cosas terribles. El mensaje fue desesperanzador. Que todo esto iba a desembocar en la renuncia de Miguelo.
Fué San Lorenzo quien se encontró en desventaja desde los siete minutos de comenzado el encuentro cuando luego de un centro ejecutado por Santiago Rodriguez quería ser despejado por Romaña al tiro de esquina con tanta mala suerte que el balón ingresó pegado al poste derecho custodiado por Gastón Gómez. Al mismo tiempo, la misma persona me decía "son cangrejos, si les das de comer no te hacen nada". El local empezaba a ganar el.partido sin esforzarse.
De ahí en más fue muy pobre lo hecho por la visita ya que solamente hubo contabilizadas tres situaciones de gol claras a favor en noventa minutos. Un remate de Muniain, otro de Vombergar quien no aprovechó un horror defensivo, y una doble tapada del ruso Rodriguez a Leguizamón y Muniain.
Por apatía, miedo a no perder, con Cuello como único punta y Cerutti volanteando, más doble cinco, más Romaña , Luján, Campi . Mas Tripiccio y Braida. Muy defensivo. Y a pesar del gol de Argentinos, San Lorenzo nunca se reveló. Salvo esas dos situaciones mencionadas anteriormente. Muy poco para un equipo que debe salir del pozo en el que está sumergido, el cual a medida que pasen los años va a tener más profundidad debido a la reestructuración de torneos con cinco descensos por año. Hecho que suena con mucha fuerza.
En síntesis, por apatía y miedo a no perder San Lorenzo dió pena en La Paternal. Y tanto usted estimado lector, como quien suscribe, espera que termine el año lo más pronto posible.















