San Lorenzo cayó ante Barracas y fue perjudicado nuevamente.
Luego de un partido correcto en Brasil en el cual San Lorenzo no mereció la derrota, asistimos a un primer tiempo en la cancha de Barracas Central en el que el equipo de Insúa jugó los peores cuarenta y cinco minutos desde la asunción del gallego.
A través de un juego asociado y las constantes escaladas de Candelara el local llegó a la apertura del marcador tras un cabezazo de Domínguez. De ahí en más, Barracas Central controló el partido y San Lorenzo deambuló en constantes centros al área local. SI, debemos destacar un penal no cobrado en contra de Adam Bareiro cuando expiraba el tiempo reglamentario (bastante similar al que no fue sancionado en Floresta cuando el resultado favoreció a los de Tapia por dos a uno). En este caso, debimos soportar el circo del “esperá” del arbitro Echavarria ya que el VAR en esa cancha no existe.
A partir del minuto cero del segundo tiempo ingresaron Martegani, Barrios y Blandi por Leguizamón, Bareiro y Maroni (estos tres de olvidable primer tiempo). San Lorenzo adelantó sus líneas, pero no tuvo la claridad suficiente para llegar al gol. Barracas aportó al contragolpe. Sin embargo, ni Batalla ni Villar fueron puestos en apuros.
Mal partido de San Lorenzo que nos recordó a los perdidos frente a Newell s y Lanús.
Estamos siendo testigos de que ningún relevo aporta soluciones, y seguramente Rubén Insúa también. Por ese motivo tanto los Irala como los Perruzzi y por que no los Goyeneche deberían ser más tenidos en cuenta. Sobre todo, en estos momentos en los que gracias a la muy buena campaña el equipo se olvidó de la zona que da miedo.
De ahora en más esperemos nuestros dirigentes se muevan para trasladar de fecha el partido frente a Colon de Santa Fe, ya que cuarenta y ocho horas después del mismo San Lorenzo debe enfrentar a Palestino de Chile.















