Trabajoso triunfo de San Lorenzo de Almagro ante Godoy Cruz en un encuentro que no será muy recordado por la parcialidad Azulgrana. El Ciclón salió al campo de juego desde el minuto cero con un solo volante de contención (Jalil Elías) acompañado por Nahuel Barrios en función de doble cinco. Lo que a mi modesto entender le quita a San Lorenzo algo de picante en los últimos metros.
En cuanto al tramite del encuentro, el local se mostró agresivo desde el comienzo. Sin embargo, la falta de sociedades y la poca puntería de Bareiro y Vombergar hicieron posible que el primer tiempo no tenga emociones máximas.
En la segunda mitad Insúa buscó más vértigo al colocar desde el comienzo a Leguizamón en lugar de Cerutti. Y a los nueve minutos Vombergar fue objeto de una infracción en el área rival, que chequeada por el VAR derivó en el penal que convirtió Adan Bareiro.
A partir de ese momento se terminó el partido, ya que fuimos testigos de un equipo que no podía frente a otro que no quería. Es así como San Lorenzo esperó, y cuando pudo trató de contragolpear.
Con el ingreso de Martegani, a pocos minutos del final, más allá de una nueva variante lo que buscó Rubén Darío fue enfriar el partido.
Párrafo aparte en la salida de Vombergar (reemplazado por Blandi) quien se llevó todos los aplausos y el reconocimiento de la gente, la que seguramente en los próximos encuentros querrá verlo más cerca del área rival.















