El Ciclón cayó por la mínima ante Argentinos Juniors en el Nuevo Gasómetro el domingo con un tanto de Nicolás Reniero quien cumplió con la ley del ex y llenó de dudas el futuro de San Lorenzo en el certamen local
Perder. Una palabra que se está tomando naturalidad en el Bajo Flores. Una expresión que va en
simultáneo con tres caídas consecutivas de un conjunto que decrece constantemente y no exhibe
argumentos para torcer la situación
Ante este panorama, sin los hermanos Romero de entrada y con algunas sustituciones en los intérpretes, el Cuervo salió a jugar el match con la tempestad en contra buscando dar vuelta la página. Sin embargo, el encuentro desde sus albores se le hizo cuesta arriba dado que, a los tres minutos,
Nicolás Reniero recibió el balón producto de un rebote que impactó en el palo y no perdonó en el remate para darle la alegría a los suyos y dejar un dolor de muelas en el Azulgrana.
El impacto fue categórico. San Lorenzo cedió el esférico y se embarcó en lograr la equidad desde la garra y la lucha, y no tanto desde la gestación. Apeló a ciertas individualidades como las de Sabella o Di Santo que no fueron punzantes en los últimos metros.Para el segundo tiempo, Montero pateó el tablero en el sector medular y colocó en cancha a “Uvita” Fernández y, a los 60’, a Cerutti y Ángel Romero.
No obstante, los ingresos no torcieron la orientación del juego y del marcador y, con el pasar de los minutos, el Ciclón se mostró más desnutrido en mitad de cancha y su rival buscó capitalizar aquellos pormenores para finiquitar el pleito.
Cerca de la media hora del complemento, el Cuervo tuvo la posibilidad más nítida de igualar con un cabezazo de Cerutti que el guardameta Cháves logró desviar. Ni aquella ocasión, ni las entradas de Nicolás Fernández y Oscar Romero, cerca del final, torcieron el rumbo del duelo. Para recuperar la memoria, el siguiente cotejo de San Lorenzo será contra Estudiantes de La Plata el jueves desde las 18:45 en el estadio UNO Jorge Luis Hirschi.















